| HUETAMÓMETRO 2012-01-16 17:31:10 |
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| HUETAMÓMETRO LA ÚLTIMA PREFECTURA DE HUETAMO. En éste año del 2012 se cumple un siglo de que Huetamo conociera su ultima prefectura, ese viejo sistema político mexicano que por mucho tiempo funcionó a la perfección, pero que con la llegada de la revolución pasó a un segundo plano y de esa forma nacieron las presidencias municipales, de tal forma que correspondería a Don Casildo Díaz ocupar ese honroso cargo en Huetamo, en tanto que Don Joaquín Romero funge como el segundo diputado que representó a Huetamo en el Congreso de Michoacán , en tanto que corresponde a Don Celerino Luviano García ejercer como el segundo diputado federal entre los años de 1912- 1914. Otro caso especial que registran las estadísticas de Huetamo en el citado año de 1912 es la trágica noticia procedente del otro lado del río Balsas, donde se corre la voz de que en algún lugar no especificado de los municipios de Coyuca de Catalán, Ajuchitlán del Progreso y Tlapehuala, había caído emboscado Don Salvador Escalante, ese valeroso personaje nacido en Santa Clara del Cobre que inspirado en el movimiento armado de 1910 bajo la bandera de Francisco I. Madero se lanza a la lucha armada solo apoyado por unos cuantos hombres, y el destino lo llevará a enfrentar una lucha sorda y directa en la Tierra Caliente del Balsas, entre Guerrero y Michoacán, donde su principal enemigo será Jesús H Salgado, y según los pocos datos recabados por la historia regional, se cree que cayó abatido en algún lugar de los antes mencionados, pero de su tumba y de sus restos mortales poco o nada se sabe, sin embargo el nombre de Salvador Escalante quedó registrado entre las epopeyas bélicas registradas en nuestra región. Ese mismo año de 1912, nace en el mes de agosto en el primer cuadro de la ciudad Don Luis Ignacio Santibáñez Patiño, un personaje que con el paso del tiempo se convertirá en una celebridad mundial de la radio XEW y en sus memorias tituladas Remembranzas de Huetamo narra en una cinta grabada de manera profesional como recordaba con memoria fotográfica el Huetamo de su añorada infancia, las calles, los nombres de los vecinos, de las tiendas, de los mesones, de las orquestas, los militares, políticos y caciques de su tiempo, y triste rememora como montado en un burro se pierde por el inmenso cerro de Dolores y trastumba rumbo a Tejupilco para llegar al fin a Toluca y después a México, reseña su dura juventud plagada de pobrezas y como logra un día, tras probar su voz en una cabina de radio en 1930, transmitir su primer programa de radio, para luego partir para Tampico y conocer allá a su esposa Gloria, todo eso luego de haber participado en la campaña presidencial del Gral. Lázaro Cárdenas y a pesar de que ganó el hombre4 de Jiquilpan la silla presidencial, por alguna razón no se acordó de Nacho, pero el destino le tenía preparada otra ruta del éxito, y al final, cuando llegó el año de 1950 de la mano del nacimiento de la televisión en México, el paisano de Huetamo, Nacho Santibáñez, de la noche a la mañana se convirtió en un figurón nacional, luego vendría su gustadísimo programa El Noticiero Carta Blanca y con ello marcó el primer precedente noticioso en el México moderno. Otro personaje ligado con Huetamo lo fue Don Juan Abraham Salgado, quien nace un día 24 de junio de 1912, pero en Teloloapan, Gro; siendo hijo del comerciante sirio libanes Don Julián Abraham Hanna Y DE Doña Juanita Salgado, hermano del famoso personaje Jesús H. Salgado, y como en Teloloapan don Julián Abraham trabara amistad con el soldado raso, Joaquín Amaro, años después, cuando la suerte le sonrió al Hombre de la Arracada, un día se lo encontró en México allá por 1918 justo en rumbos de La Merced, y al ver Amaro muy amolado a su viejo amigo libanes, le recomendó que se dirigiera a Huetamo, donde el militar norteño había dejado muy buenas amistades en su paso por la lucha armada, en especial con Don Trini Ugarte, y vaya que le atinaron los Abraham y desde entonces se quedaron a vivir en Huetamo luego de quemar sus camellos y como gente trabajadora que era, lograron amasar una inmensa fortuna entre el comercio y la agricultura, después, Don Juan Abraham se hizo piloto aviador y trabó amistad con Francisco Sarabia, su gran maestro del aire, y juntos volaron muchas veces por los cielos de Tierra Caliente, hasta que Sarabia cayó muerto en el río Potomac, allá frente al Capitolio de Washington, en fin, años después, Juan Abraham volaba en su avioneta La Mojarrita entre Huetamo y Morelia acompañado de su padre, un hombrón de más de cien kilos, igual que él, y de pronto empezó a chorrear aceite4 del carter, y como pudo el avezado piloto aterrizó de emergencia sobre un claro de Carácuaro, pero con tan mala suerte de que la avioneta quedó encaramada arriba de una enorme parota, y para bajar a los dos señores, vaya que se tuvo que sudar tinta, pero ambos salvaron el pellejo, sin embargo el viejo Julián hizo jurar a su hijo consentido nunca más volver a volar en un chocho de esos. *Cronista municipal |



